viernes, 29 de diciembre de 2017

Y así me metí de lleno en el lado... ¿oscuro? ¿Luminoso? Depende de quién lo lea...

He pasado más de un mes enganchado a una saga que, que Dios me perdone, llevaba años queriendo ver, pero que nunca me he atrevido. Problemas de la buena prensa, resulta tan buena que acaba dándote miedo que no me guste y sentirme un paleto. Pues bien, al final me he puesto con ello desde Octubre y me ha cazado. Me ha atrapado en su araña friki y he acabado absorbiendo su universo, su lógica, su mundo, sus personajes... ¿y por qué? Aquí os narro mi viaje por el universo de Star Wars, un viaje que, aunque haya tardado casi 28 años en suceder, no por ello ha sido menos excitante.
Cuando un "noob" se enfrenta a una saga tan importante y tan particular como ésta, todos nos hacemos la misma pregunta: "¿En qué orden las veo?". No hay muchas sagas que empiecen su historia en los episodios IV V y VI para volver a los episodios I; II y III casi veinte años después. El eterno debate: ¿las veo en orden de lanzamiento o en orden cronológico? Parecía que todos coincidían en que la mejor forma era en orden de lanzamiento. Y parece lógico, los fans de la saga estuvieron muchos años sin necesitar los episodios I, II y III para no sólo entender sino amar lo que hasta entonces era una trilogía, así que decidí empezar como me aconsejaban, empezando la casa por el tejado.
¿Y sabéis? No voy a fingir que ésta ha sido una historia de amor a primera vista. De hecho, me costó mucho meterme en la historia. Muchísimo. Cuando empecé a ver Una nueva esperanza (lo que aquí se conoció toda la vida, sin más, como La guerra de las galaxias) no conseguí meterme del todo. Sólo veía una especie de adaptación al espacio de Top Gun (curioso, si tenemos en cuenta que Top Gun salió bastantes años más tarde). Es mala señal cuando estás más tiempo mirando el móvil que una película. Cuando seguí con El imperio contraataca la cosa cambió un poquito. Me pude meter más en la historia y en lo que estaba pasando, y pude disfrutar con el argumento. Sin embargo, me estaba dando la sensación de que me estaba perdiendo algo, había cosas que me estaban insinuando, como si las tuviera que saber y no las sabía. Así que decidí dar un par y empezar por orden cronológico. Tras dejar a Han congelado y a Luke flipando con el hecho de que (SPOILER) Constantino Romero es su padre, decidí irme unos años atrás.
Y de repente todo cobró algo más de sentido. Lo sé, las precuelas no son precisamente las películas más amadas por los fans de Star Wars pero realmente son la mejor forma de introducir en este universo a los novatos como yo. Así no sólo descubrí la orden Jedi, sino qué es lo que pasa en ella, de qué va (parecen una especie de policías/diplomáticos intergalácticos), por qué Anakin Skywalker es tan importante, y qué es lo que le pasó. Las precuelas dejan de lado la acción para dar prioridad a la historia, lo cual, sí, a muchos no les gustó en absoluto, pero a mí es lo que me enganchó. De nuevo, es verdad que esta trilogía no tiene todo el desarollo de personajes que promete ni el que debería, pero me descubrió a un Obi Wan Kenobi más inexperto, más humano. Un Obi Wan en pleno crecimiento al que le han "encasquetado" una responsabilidad más grande de la que podía abarcar. Ver a Obi Wan y a Anakin interactuar como amigos, en esa especie de relación fraternal de "amorodio" (de nuevo, muy fraternal) hace que el final del Episodio III La Venganza de los Sith sea todavía más dura, más dramática. Supongo que el hecho de que la relación entre Obi Wan y Anakin sea tan "de caramelo", tan tópica (casi de dibujos animados... ejem ejem... La guerra de los clones... ejem ejem...) hace que, aún sabiendo el duro final que les espera, verles luchar sea más chocante. Y lo siento si un noob dice esto, pero para mí la última escena de La ventanza de los Sith es de las mejores en de toda la saga.
Las palabras de Obi Wan, su decepción con Anakin y consigo mismo... es imposible no sentir la fuerza de la escena, de dos amigos que han visto su camino separados. Este escena, además, hace más fuerte la escena de Una nueva esperanza en la que Obi Wann - ya interpretado por Alec Guiness - habla a Luke sobre Darth Vader como ese alumno que se unió al lado oscuro de la fuerza.
Y ver cómo Anakin se rindió al lado oscuro (muy fácilmente, por cierto, todo hay que decirlo) le da mucho valor al hecho de cómo Luke se resistió a ese poder en El retorno del Jedi.

Así que, ¿por qué hay tanto fan de Star Wars? Por ahí suelto. Pues no lo sé, pero sí sé deciros por qué yo he acabado amando esta saga. Y no, no es la acción, los viajes por el espacio, ni los poderes "mágicos" de la fuerza. En Star Wars lo que te acaba enamorado, son sus personajes. Personajes que han soltado en un mundo de fantasía y ciencia ficción, sí, pero tan reales como la vida misma. Pocas sagas... ¡qué narices! Pocas películas te encuentras en las que te gustaría tomarte algo con todos y cada uno de sus personajes. Incluso me llevaría a tomar unas cervezas a Darth Vader. Seguro que charlando con él no es tan mal tipo.
Desde el bueno de Luke, con su espíritu positivo y luchador, Leia, la primera princesa guerrera de la historia del cine, Han Solo, el antihéroe "malo-malote" que de perfecto no tenía nada, y, por supuesto, Anakin/Darth Vader. Después de todo, los episodios del I al VI van sobre él. Si ascenso a la luz, inmersión a la oscuridad, y su vuelta a la luz. Todos tienen algo que nos han hecho preguntarnos "¿Y qué pasó a partir de aquí?", o incluso "¿Qué pasó entre esto y lo otro?". Por eso tanta precuela, tanta película nueva, tanto universo expandido... no porque nos guste ver combates de espada láser y batallas especiales, sino porque no hay un sólo personaje en la saga del que no queramos saber más... bueno, vale... los combates láser también molan. Un poquito...
En definitiva, ésta es una saga en la que no sabes qué esperar. Que siempre consigue ir hacia delante, incluso cuando mira hacia atrás en las precuelas, y, aunque a veces haya podido acertar más y otras menos, todos los que han cogido Star Wars para dirigirlo han tenido una cosa muy clara: los elementos no deben parecerse; deben rimar (George Lucas dixit).
Que la fuerza nos acompañe muchos años.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Cosas que me gustaría decirte (sólo cosas buenas)

En una fecha tan dura para mí, he decidido hacer esto como terapia y soltar toda la mierda, aunque sea mierda "limpia" un rato. Éstas son las cosas que me gustaría decirte y compartir contigo:
1.- He acabado la carrera. Por fin. Ya, esto ya lo sabes, pero seamos sinceros, ni siquiera me llegaste a felicitar (sí, un mensaje de whatsapp o algo así, pero vamos... )
2.- He vuelto a actuar como cómico. No han sido cosas grandes, pero lo he hecho de forma más o menos profesional (vamos, cobrando) y he tenido muy buenas referencias.
3.- He hecho un curso de guion de series de televisión a distancia. Lo hice por la Universidad de Zaragoza y aprendí muchísimo. Me hinché a ver series para coger técnicas y estudiar los personajes y los argumentos. Fue uno de esos momentos en los que me hubiera gustado tenerte a mi lado para comentar todas aquellas series.
4.- Esta supongo que es la más importante: finalmente me he emancipado. Estoy viviendo en Zamora, y estoy estudiando Realización de Productos Audiovisuales y Espectáculos. Siempre me gustó este mundo, ya lo sabes, y ahora me lo estoy tomando muy en serio. Me vendrían bien tus conocimientos de fotografía, y la verdad (y esto será lo único "malo" que diga), me vendría genial aquella cámara que tanto me costó comparte de regalo y que apenas te pude ver usar.
5.- También estoy trabajando en una escuela aquí en Zamora. Estoy contento y me tratan muy bien. Al principio era un horror combinar estudios y un trabajo tan exigente, pero finalmente conseguimos adaptarnos tanto mi jefa (un amor de persona) y yo. Ahora no soy profesor titular, soy, digamos, una especie de ayudante, y muy orgulloso de ello. Es una de las escuelas de inglés con más prestigio de Zamora y me siento super honrado de ser parte de ese sitio. Tengo una relación genial con mis compañeros y mis alumnos me tienen bastante cariño.
6.- Una de mis alumnas en una ocasión se pegó a la pared y gritó "¡Lagartija!". Deberías haber visto mi cara... Ya no sólo por el "Big Lipped Alligator Moment" sino porque.. bueno, ¡es evidente por qué! Le pregunté dónde había aprendido eso y me contó que se lo enseñó una chica de Santander. Luego recordé que habías vivido en Santander. ¿Podrá ser el mundo tan pequeño?
7.- Una de las canciones que más suenan en clase, en el instituto donde estudio realización y eso, es "Un mundo ideal". Cuando canté contigo aquella canción por última vez jamás imaginé que la acabaría cantando al lado de un señor con barba. Otra canción que suena mucho es... prepárate... "Yo voy a ser el rey león". Ya nos ponen un Coyote Dax o un "Remember the time" y me da algo jaja.
8.- Hablando de tíos con barba, es una de las personas con las que mejor me llevo aquí en Zamora. Ya conoces mi extraño sentido del humor y sólo él y otro par de personas me siguen el juego. No deja de ser irónico que una de las personas con las que mejor me llevo aquí se llame... David.
9.- He conocido a Buenafuente en persona. Bueno, no exactamente. Fui a Late Motiv, a una grabación del programa en Madrid y le vi de cerca. Es curioso cómo se rompe la magia de la tele cuando te meter ahí, pero qué te voy a contar. Se veía buen ambiente y todo eso, pero me resultó curioso cómo, para esa gente, todo ese maravilloso espectáculo no es más que un día más en la oficina.
10.- Hablando de Madrid, mi primera visita a la capital fue para hacer un casting de Got Talent España. Me llamaron al teléfono porque habían visto un vídeo mío en una página de Villaviciosa donde me entrevistaron. Me dijeron que les había gustado el número y que me ofrecían la oportunidad de presentarme al casting. Me presenté con los nervios del viaje y del casting, pero me puse tan nervioso que me salió fatal. Al menos follé en aquel viaje.
11.- A lo tonto he mejorado un montón conduciendo. Ya me atrevo (más o menos) a meterme en ciudades. He conducido ya un par de veces por Gijón y lo más importante, para ir a Asturias o para volver aquí a Zamora siempre vengo yo en coche. Incluso he viajado por casi toda Castilla con una antigua compañera de la facultad. Y todo esto conduciendo yo.
12.- Al contrario de lo que tú decías, que no me veías de director, lo cierto es que cuando me ha tocado hacer de director en alguna cosa de clase me he sentido a gusto. Eso sí, siempre con ayuda y delegando en buenos compañeros.
13.- Y para terminar, algo que me encantaría poder decirte pero que me da miedo hacer y joder todo lo que he estado construyendo yo solo por un momento de debilidad hacia la nostalgia de lo que tuvimos: Feliz cumpleaños.

viernes, 6 de enero de 2017

Villaviciosa hermosa, Asturies patria querida

Ún de los munchos oxetivos que tenía la mio marcha d'Asturies esti pasáu Setiembre yera reconciliame cola mio tierra. Yera el menos urxente, pero paezme que y'el qu'algamé enantes que nengún.
Estes tres selmanes tras tornar a Asturies los sentimientos fueren amestaos. Estes nun fueren nin de lloñe les meyores Navidades, nin tampoco les más fáciles... nin siquier les más prestoses. Coses de la vida, planees unes vacaciones tranquilu cola familia y los collacios y la vida ponte de chófer ente Cabueñes y la Villa. Nin planeao.
Sicasí, con tós estos problemes sentime mil vegaes más agustu estes tres selmanes equí, en casina, que pa allá pa Castiella. Sobre tou comparao col últimu mes. ¿Por qué? Pol contautu con esta tierra. Nun ye por ser patriu nin presumíu, pero collacios, Asturies tien daqué.
Si quixi marchar yera porque llevaba yá dos años equí, ensin apenes dalgún viaxe por falta perres (y compañía), y taba empezando a fartar. Sabía que'n dalgún momentu sentiría morriña y señardá. Y equí toi, a puntu marchar otra vegada pa Zamora, y ensin nenguna gana moveme d'equí.
Va como una selmana o asina, tornando de Xixón, miré pal cartelu na autopista "Villaviciosa 3 kms". Entamé a pensar en cuantes vegaes tenía vistu esi lletreru dende que vivo. Entamé a pensar en otro llugares onde tenía vivido o pasado: Canterbury, Reus, Brighton... Llugares dende onde torné siempre pasando por esa mesma autopiesta, lleendo esi mesmu cartelu, y llugares pa onde examás torné nenguna otra vegada tras dexales. Quiciabes, como va pasame con Zamora. Tamién alcordeme de lleer esi cartelu tornando de llugares non tan lloñe, como Uvieu, Xixón, Colunga, tornando de trabayar, d'actuar, o de marcha. Y el resultáu de toes y cada una de les vegaes que lleí esi cartelu, pa mi significaba lo mesmo: "A casa 3 kms". Esi y'el significáu que Villaviciosa va tener pa mi siempre: "casa". Ensin importar los viaxes que faga pol mundiu nin los años que vayan pasar.
Caminar pola plaza'l güevu, mirar el sombreru con mazanes del parque, pasar pol Teatru Riera y pensar arguyosu  "ehí actué dos vegaes", pasiar pola Barquerina, onde tantos vídeos grabé, echar una pachanguca de baloncesto nel poli. Ver que les coses cambien y que, d'igual forma, nada cambió. Falar colos amigos. Falar n'asturianu, anque sea amestáu, soltar un "ye" o un "santinos" ensin que te miren raro, beber sidra a preciu normal ensin tener qu'esplicar que s'escancia, que ye un vaso pa tou el grupu, y que nun se bebe a sorbinos, cagame'n ros (¿el de Friends?) y nes pites de Grau... Esi sentimientu de que somos pocos pero especiales. Asturies tien un daqué. Un sentimientu de comunidá que, polo que pudi ver, nun ye tan común como yo creyía.
Marcho otra vegada, pero sé que siempre va tar equí la mio casa. Que siempre voi saber el camín pa llegar a Uvieu, el camín pa dir a Xixón, siempre podré dir a ParquePrin a cenar o a un cine... y sobretou, siempre voi saber, dende cualesquier llugar del mundiu, el camín pa llegar a Villaviciosa. Porque pasen los años pasen, pasen les coses que me pases, y faga los viaxes que faga: tanto Asturies como Villaviciosa van ser siempre el mio llar.
Marcho otra vegada y voi echate de menos asgaya, pero nun tengo la más minima dulda de que vamos volvenos a ver. Puxa Asturies. Puxa la Villa.