En él, Bart Simpson se ve a punto de repetir curso, así que empieza a esforzarse al máximo para sacarlo. El episodio nos muestra todos los sacrificios, esfuerzos y trabajo duro a los que Bart se somete. Le vemos trabajar honradamente y esforzarse como nunca le habíamos visto en toda la serie(ni le veríamos ya en el futuro, que no es una serie corta que digamos). Cuando al fin llega el día del examen, el espectador, que es consciente de lo mucho que Bart ha sacrificado, se ha esforzado y se ha aplicado, llega el jarro de agua fría, tanto para él como para el espectador (siento no haber encontrado la escena en castellano, tendréis que conformaros con la lengua de Shakespeare)
Este capítulo trató de enseñar a la gente una lección que muy rara vez vemos reflejada en ningún tipo de ficción: que el esfuerzo, el sacrificio y el ponerle corazón a algo no te garantiza 100% el éxito. Sí, luego Bart dice no sé qué chorrada, Krabappel le da un par de décimas más, aprueba y tenemos final feliz porque esto es televisión y tiene que haber un final feliz por cojones.
Pero lo que me interesa ahora mismo comentar, es esa frase de Bart "This is the best I can do and I still failed". ¿No os habéis sentido así nunca? En prácticamente todos los campos de la vida, nos encontramos con que el esfuerzo nunca garantiza el éxito. Ese proyecto de trabajo por el que te levantas con ilusión cada mañana, que perfeccionas, perfilas, intentas mejorar, por el que llevas soñando toda la vida pero no obtienes los resultados esperados. Esa gente con la que te has esforzado por caer bien, por ser simpático, por ayudar, pero que se olvidan de ti en las fiestas importantes. Esa chica por la que llevas años suspirando, pero que nunca se va a fijar en ti.
En todo pones tu máximo esfuerzo, y ya sea en campo amoroso, social, laboral... por más que te esfuerces, por mucho empeño y corazón y ganas que le pongas. No es suficiente. Porque siempre va a haber alguien que en dos días se quede con ello delante de tus narices, y sin posibilidad de poder hacer nada, porque está en pleno derecho. Simplemente, ha sido más rápido / listo / lo que sea que tú. Y tú te quedas ahí, como Bart, mirando esa hoja con su "F" de fail, su "F" de fracaso, pensando en todo lo que has sufrido, en todo lo que has sacrificado, en todo lo que has trabajado, para quedarte sin el premio que esperabas. En suspenso. Preguntándote para qué ha valido la pena todo lo que habías pasado.
