sábado, 14 de julio de 2018

De tres en tres, ¿estás dentro o estás fuera?

Cuando empiezas a jugar al baloncesto, o al menos cuando te asomas por ahí, aunque sea para jugar un partido de street ball, la pregunta siempre es: ¿interior o exterior? La diferencia era bastante clara: el interior es el alto mazacote al que le pasabas el balón debajo de la canasta para que machacara el aro, y el exterior es el que sube el balón y mete un triplazo en el último segundo que da la victoria al equipo (vale, quizás lo esté adornando un poco, pero ya sabéis por dónde voy). Eso sí, una de las muchísimas cosas que hacen grande a un deporte tan espectacular como es el baloncesto, es que evoluciona continuamente. Durante los últimos diez años o así, esto ha cambiado bastante. Los jugadores interiores han tenido que desarollar más velocidad y acierto en el tiro exterior, alguno incluso hasta tirando de tres (algo impensable hasta hace no mucho), lo cual ha hecho que los exteriores hayan tenido que ser aún más rápidos de lo que eran antes, haciendo de un partido de baloncesto algo increíblemente vertiginoso. No hay más que comparar bases como Calderón o Prigioni, grandes bases con un gran juego y un gran físico que organizaban el juego como nadie pero cuyo juego no era ni remotamente tan rápido como lo es de de bases que hoy están en su máximo explendor como Ricky Rubio o Sergio Rodríguez, que tienen un "plus" en su velocidad a la hora de organizar (por no hablar ya de bases como un tal Stephen Curry, que es ya otro nivel casi extraterrestre).
Pero en toda esta distinción entre interiores (pívots y ala pívots) y exteriores (bases y escoltas) a mí personalmente siempre me quedó la duda... ¿y los aleros? No parecen tener una definición en lo más básico de elegir entre dentro y fuera. Se quedan a medias entre ser un 4 y 2. Así que quizás no sean ten importantes, ¿no? Bueno...


Creo que las fotos responden la pregunta, ¿no? El posición de alero no puede ser tan prescindible si tales nombres han ocupado esa posición. Y tened en cuenta que esto son sólo cuatro ejemplos, hay muuuuchos más nombres importantísimos que han jugador de tres.
Vale, bien, entonces, ¿qué es un alero?
Personalmente, siempre he visto al alero como una especie de "nexo" entre el juego interior y el exterior. Al fin y al cabo, mucho aleros pueden jugar además de 4 o de 2. Pero el caso es que he llegado a la conclusión de que son nexo además, en todos los sentidos de la palabra. ¿Sabéis qué me he fijado que tienen en común muchos de los grandes aleros de la historia? Todos son grandes líderes. Y no me refiero a que metan 40 puntos por partido, me refiero a que, según han dicho en entrevistas compañeros de equipo de los jugadorazos que habéis visto en las fotos, todos ellos han sabido ser buenos compañeros dentro y fuera de la cancha y han hecho (o al menos han intentado) hacer creer a su equipo que la victoria es posible en cualquier circunstancia. Para mí, en ningún caso esto se hace más evidente que comparando a estos otros dos aleros:

A la izquierda, Scottie Pippen, ganador de seis anillos de la NBA con los Bulls. A la derecha, Carmelo Anthony... hunde todo lo que toca.
¿Pero por qué? Su estilo de un juego no es muy distinto, ¿no? Muy buen tiro exterior, buenos movimientos en la pintura, físicos, agresivos... ¿qué tuvo Scottie Pippen que no tuviera Carmelo? Bueno, estoy seguro que la mayoría dirán "¡Jugó junto a Michael Jordan!". Y sí, no lo voy a negar, jugar al lado de un señor que parece que sepa volar te da una ligera ventaja en esto del baloncesto, y Pippen supo ser un gran aliado del mejor jugador de baloncesto de todos los tiemp... ¡un momento! Supo ser un gran aliado... ¿a que va a ser esa la diferencia?
Anthony ha tenido equipos enteros construidos a su alrededor, pero nunca ha permitido tener cerca a alguien que le hiciera la más mínima sombra. Para muestra siempre tendré esta jugada en mente: ¿habíais visto a alguna vez a alguien más decepcionado por ganar un partido en el último segundo?
Ni siquiera lo celebra. Se queda parado como diciendo ¡ése era mi tiro! Y varios testimonios de compañeros y excompañeros del jugador parecen indicar que, efectivamente, no es un buen jugador de equipo.
Scottie, a pesar de su grandísimo talento, siempre supo aceptar ese rol de escudero.
Al fin y al cabo, un alero es eso: un pegamento. ¡Cuánto necesitamos durante años de un buen alero en la selección española cuando se fue Jiménez! Incluso en nuestros mejores años, esa posición nos faltó.
Por eso el alero es una pieza tan fundamental a la hora de construir un equipo de baloncesto, ya sea desde las sombras, como en el caso de Scottie o siendo la gran referencia, como en los jugadores mencionados antes, el alero resulta ser, al final, una unión indispensable entre dentro y fuera. El puente que hace que todo fluya.