domingo, 22 de septiembre de 2019

En suspenso

Hay un episodio de Los Simpsons que siempre me ha llamado mucho la atención. No es de mis favoritos, ni de los más graciosos, pero sí que es de esos en los que aún se notaba que era Matt Groening el que estaba detrás de los guiones y las ideas. El episodio en concreto se llamaba "Bart en suspenso".
En él, Bart Simpson se ve a punto de repetir curso, así que empieza a esforzarse al máximo para sacarlo. El episodio nos muestra todos los sacrificios, esfuerzos y trabajo duro a los que Bart se somete. Le vemos trabajar honradamente y esforzarse como nunca le habíamos visto en toda la serie(ni le veríamos ya en el futuro, que no es una serie corta que digamos). Cuando al fin llega el día del examen, el espectador, que es consciente de lo mucho que Bart ha sacrificado, se ha esforzado y se ha aplicado, llega el jarro de agua fría, tanto para él como para el espectador (siento no haber encontrado la escena en castellano, tendréis que conformaros con la lengua de Shakespeare)

Después de todo el recorrido que habíamos seguido con nuestro protagonista (porque el protagonistas de las dos primeras temporadas era Bart, no Homer), todo había sido en vano. Bart había suspendido el examen. Y no me digáis que la escena no es, probablemente, unas de las más tristes que hemos podido ver en 30 años de la serie. Cómo va la música, los planos, cómo van cayendo las lágrimas por la cara amarilla de Bart. Esa frase tan matadora "This is the best I can do and I still failed", "Esto es todo lo que puedo hacer, y aún así he suspendido. Aunque ese "fail" en inglés, puede ser un juego de palabras. Quizás ese "fail" no se refiera sólo a suspenso. Quizás se refiera, también, a "fracaso".
Este capítulo trató de enseñar a la gente una lección que muy rara vez vemos reflejada en ningún tipo de ficción: que el esfuerzo, el sacrificio y el ponerle corazón a algo no te garantiza 100% el éxito. Sí, luego Bart dice no sé qué chorrada, Krabappel le da un par de décimas más, aprueba y tenemos final feliz porque esto es televisión y tiene que haber un final feliz por cojones.
Pero lo que me interesa ahora mismo comentar, es esa frase de Bart "This is the best I can do and I still failed". ¿No os habéis sentido así nunca? En prácticamente todos los campos de la vida, nos encontramos con que el esfuerzo nunca garantiza el éxito. Ese proyecto de trabajo por el que te levantas con ilusión cada mañana, que perfeccionas, perfilas, intentas mejorar, por el que llevas soñando toda la vida pero no obtienes los resultados esperados. Esa gente con la que te has esforzado por caer bien, por ser simpático, por ayudar, pero que se olvidan de ti en las fiestas importantes. Esa chica por la que llevas años suspirando, pero que nunca se va a fijar en ti.
En todo pones tu máximo esfuerzo, y ya sea en campo amoroso, social, laboral... por más que te esfuerces, por mucho empeño y corazón y ganas que le pongas. No es suficiente. Porque siempre va a haber alguien que en dos días se quede con ello delante de tus narices, y sin posibilidad de poder hacer nada, porque está en pleno derecho. Simplemente, ha sido más rápido / listo / lo que sea que tú. Y tú te quedas ahí, como Bart, mirando esa hoja con su "F" de fail, su "F" de fracaso, pensando en todo lo que has sufrido, en todo lo que has sacrificado, en todo lo que has trabajado, para quedarte sin el premio que esperabas. En suspenso. Preguntándote para qué ha valido la pena todo lo que habías pasado.


lunes, 13 de mayo de 2019

Espero que comprendan...

Espero que comprendan... que hace ya unos cuantos años (allá por 2008 más o menos) leí un artículo de Antoni Daimiel titulado "Espero que comprendan" en el que explicaba su situación personal y por la que solicitaba descanso en su labor de comentarista nocturno de la NBA, en la que realizaba una especie de "lista" en las que pedía comprensión por esa salida, y que cada párrafo empezaba diciendo "espero que comprendan". Me causó tanta impresión que he decidido copiarlo homenajearlo para explicar mi situación.
Espero que comprendan... que aunque soy consciente que debería escribir esto en asturiano, pues alguna cosa de lo que estoy a punto de exponer gira en torno a una labor de normalización lingüística de la que estoy orgulloso, lo escriba en castellano. Por desgracia, no he sido alfabetizado en la lengua de mi tierra y me cuesta menos escribir en castellano, cosa que deseo y lucho porque a mis hijos (cuando los tenga) no les pase lo mismo.
Espero que comprendan... el increíble bajón de calidad técnico y en algunos casos de contenido que ha sufrido Bertucu Show en su segunda temporada en Playpresta. Proyectu Webserie ha sido un bebé exigente que ha precisado de muchísimo mimo y de muchísimos cuidados que me ha obligado a dar un poco de lado a mi preciado Bertucu. Aún así, creo que hemos compartido momentazos como la parodia de Eminem, el cameo de Claudia Lueje (con la que me encantó trabajar) y el homenaje a un referente de la información en asturiano como Alderiques d'Asturies. Me comprometo desde ya a arreglarlo con la tercera temporada de Bertucu Show, que volverá a la calidad que nos acostumbró en la primera temporada. Eso sí, os prevengo de un Bertucu algo más políticamente incorrecto que en la primera temporada.
Espero que comprendan... que mi cabeza necesita descansar. Estoy trabajando en algo que me encanta, y no puedo estar más agradecido tanto a la plataforma Playpresta como a la productora Cuatro Gotes Producciones S. L. por la oportunidad de hacerme crecer en guion, edición y montaje. Que en mi vida me hubiera imaginado hace unos años poder mejorar mano a mano mi asturiano escrito de la mano de Inaciu Galán, y poder recibir directamente una ayuda tan útil, de la misma manera que me siento afortunado de haber contado con la ayuda de los técnicos de Cuatro Gotes, a los que no voy a nombrar porque, por lo que he podido comprobar en el poco tiempo que llevo en este "mundillo", a los técnicos les gusta estar en la sombra, pero con los que he aprendido una barbaridad, y me han ayudado, y han tenido una paciencia conmigo que jamás en mi puta vida seré capaz de agradecer lo suficiente. Por no hablar del LUJAZO en mayúsculas de dirigir a actorazos como Pablo Mare, Olaya Pena, Sergio Ordóñez y Bea Canteli (y ese pedazo de cameo de Álex Ordiales como conductor "creepy"). No sé si ellos habrán aprendido algo a mis "órdenes", pero yo sí aprendí un montón. El caso es que, a lo tonto, llevo desde Septiembre, dándole vueltas a la cabeza para inventarme una historia por semana (a veces dos, cuando tenía que escribir los guiones de la webserie) sin ningún descanso, y estamos ya a Mayo, y necesito reposar. Es un cansancio maravilloso, del que "te ataca" sin darte cuenta, porque disfruto tanto lo que estoy haciendo que no me doy cuenta de lo cansado que en realidad estoy hasta que alguien viene desde fuera y te dice "Tío... tienes mala cara...".
Espero que comprendan... que, aunque voy a estar tres semanitas ausente de Playpresta (esto no pasa desde Agosto del año pasado, quién me lo iba a decir cuando yo empecé como un espectador más), seguiré dando guerra, caña, y ayudando a estas dos cosas de las que estoy tan orgulloso de ser parte: el entretenimiento, y la normalización lingüística de la lengua asturiana, y espero y deseo que sea con energías renovadas. Siempre y cuando, los señores directivos quieran contar conmigo, claro.
Espero que comprendan... que la vida no se acaba en Playpresta, y que, aunque aún no tengo nada fijo, me gustaría seguir trabajando mi creatividad también en otros campos (sin dejar de lado Playpresta, claro). Alguno de ellos, espero, también relacionados con Cuatro Gotes, porque aunque haya proyectos que parece que lleve una VIDA llevarlos adelante, creo que cuando algo vale la pena hay que trabajar por ello (guiño, guiño). Y lo que vaya surgiendo.
Espero que comprendan...  que llevo un mes malo, en el que las cosas están saliendo torcidas, en parte por ese cansancio, en parte por el examen que aún tengo pendiente en Zamora, en parte por cosas personales de las que prefiero no hablar y que me tienen un poco comida la cabeza. El salto a la treintena no es fácil, menos en mi situación, y requiere ayuda especializada que prometo intentar conseguir para que mi... llamémoslo "bajón" puntual no vaya a más.
Espero que comprendan... que sólo persigo hacer la vida de la gente un poco más llevadera, pero que hay momentos en que me olvido que tengo que empezar por mí mismo a la hora de hacer eso.

Gracias por comprenderme y espero que este desahogo (que necesitaba) no preocupe a nadie.


PD: Volveré con las pilas repletas de energía después del examen de Zamora.